07 noviembre, 2010

Higuerote y Chirimena

Higuerote fue lugar usual de fin de semana cuando era una bebé, por lo tanto, no puedo describir cómo era para ese momento. Así pues, puede decirse que la primera vez que fui para allá fue en el año 2005 ¿o 2006? por ahí. Se nos ocurrió a un grupo irnos a pasar nada menos que el carnaval en la playa, tremenda locura considerando cómo un viaje de disfrute puede convertirse en un paseo terrible, dada la cantidad de personas que te encuentras.

Para evitarnos la cola típica hacia el oriente del país, los responsables de los carros decidieron que viajáramos de noche. Pasamos un rato en la casa de uno de ellos y, a eso de las 11pm, tomamos carretera. Al llegar, nos acomodamos en el apartamento para dormir y poder levantarnos temprano para ir a la playa.

Al día siguiente estuvimos dando vuelta buscando dónde desayunar empanadas, que era lo que nos provocaba. Evidentemente yo necesitaba la acostumbrada dosis de cafeína matutina, pero pareciera que en ese pueblo casi nadie piensa en un café. Conseguimos unas empanadas sabrosas pero con refresco, porque ni un jugo natural había. Finalmente, nos fuimos por una carretera de tierra algo difícil para dos carros pequeños, hacia Chirere, una playa que queda después de pasar Chirimena, donde puedes caminar largo rato, ya que es enorme y apta para disfrutar sin tener que amontonarte con la gente. Pasamos en Chirere todo el día. Regresamos en la tarde a Higuerote a buscar qué comer, tomarnos algo y conversar hasta la madrugada. Mientras, comenzaba a llover fuerte, amenazando nuestro último día de playa.

En la mañana, con las nubes impidiendo que el sol se asomara, pero sin la lluvia, nos fuimos a playa Caracola en Chirimena. Algo difícil para estacionarse, debido a que el pueblo es pequeño y, a diferencia de Chirere, había demasiada gente. Allí estuvimos algunas horas, al final de la tarde regresamos al apartamento, preparamos la cena y a conversar.

Esa madrugada comenzó una lluvia imparable por horas. Yo debía regresar a Caracas el martes y, dadas las condiciones, resultó imposible hacerlo. Se nos ocurrió poner el noticiero y el panorama no pintaba bien. Decían que era una vaguada sobre la zona central y que se mantendría la lluvia por unas horas más. Por seguridad, optamos por quedarnos, con el resto de ese martes acompañado por un concierto de Guns 'n Roses que llevó uno de los amigos y pendientes de cualquier llamada que nos hicieran.

Nos regresamos el miércoles en la mañana. Cuando llegamos a Caracas aún habia llovizna, pero lo más impresionante fue la estampa de la ciudad ese día. Eran evidentes los estragos que causó el agua. La avenida principal de Bello Monte tenía rastros del desborde del río Guaire y el tráfico era peor. Como persona responsable, me correspondió llegar prácticamente directo al trabajo, donde me enteré con detalle de lo que no supe en dos días aislada del mundo.

Quiero ir de nuevo, pero en épocas donde la lluvia no interrumpa al sol, para conocer una espectacular posada de Chirimena donde relajarse es la norma.

Estado Miranda: luego de pertener al estado Guzmán Blanco, se presentan varias modificaciones territoriales, donde Miranda adquiere categoría de estado, cuya capital pasa a ser Petare, para luego en 1904 pasarla a Ocumare del Tuy. Después de 1909 se decide cambiar la capital a Los Teques.

Higuerote: esta zona la habitaban indios de la etnia Caribe y fue avistada por Alonso de Ojeda en su viaje en el año 1499. Su nombre proviene del cacique indígena Igorote que lideraba a la etnia indígena en ese territorio.

Chirimena: siendo una palabra posiblemente derivada de la lengua de los indígenas Caribe, se traduce como "Lugar donde abundan las langostas"
Fuente: www.pueblosdevenezuela.com

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