... y siguiendo con el calor
Este fue un recorrido fugaz para mí. Me llegó la oportunidad de ir a esta ciudad debido a razones laborales, por ende, fue poco el tiempo disponible para conocerla. Sólo recuerdo que después de haber estado esperando en el terminal de Valencia en la noche (que es horrible) y dormido todo el viaje, desperté en Anaco y me sentí como llegando a Maracay, me pareció similar. Luego comencé a observar poca vegetación y un paisaje muy plano, hasta llegar al pequeño terminal de autobuses de El Tigre.
El itinerario: instalarme en el hotel, para luego ir a mi trabajo, que quedaba muy cerca y un poco retirado del centro. Ese día me di cuenta que no me gustan los hoteles... y el terminal de Valencia tampoco. Entorno de la oficina: panadería, papelería, peluquería y heladería en un centro comercial en la carretera de camino a San José de Guanipa.
Estuve allí por tres días y fue al finalizar mi estadía cuando me adentré un poco más, pero de noche no es mucho lo que observas. Sin embargo, puedo decir que el cielo en la tarde es bellísimo, que es una ciudad en construcción motivada por la actividad petrolera y que fuí bien recibida durante esos días. Intenté hacer compras de dulces típicos de la zona, pero brillaron por su ausencia. Más de lo mismo que podría encontrar en Caracas.
Regresé con la esperanza de tener la oportunidad de volver en algún momento con la mente enfocada en encontrar lugares interesantes para visitar en la "ciudad del petróleo" donde se desarrolló la novela Oficina Nº1 de Miguel Otero Silva. Algún día.
El Tigre, Estado Anzoátegui: su fundación data del siglo pasado, en el año 1933, momento en el cual se inició la perforación del primer pozo petrolero en el país.
Fuente: www.pueblosdevenezuela.com
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