... viene de nuevo la rutinaria vida citadina. Por lo menos a mi me sucede, que suelo tomar aires campestres los últimos días del año. Contexto que permite analizar el verdadero significado de recibir el año nuevo junto a tu familia y/o amigos en determinado lugar, lo cual se ha ido perdiendo con el pasar de los años.
Ahora más que nunca Diciembre es sinónimo de comprar, comprar y comprar... los adornos de la casa, los regalos, los "estrenos" (entiéndase este término como la ropa que usamos el 24 y el 31 de ese mes), la comida, etc. Y particularmente el final del año 2007 fue la locura, podría decirse que peor que la famosa y preocupante llegada del nuevo milenio. Además prácticamente se unió con el carnaval, entonces... ¡más locura!... todos corriendo por el disfraz que tendrá que lucir el niño o la niña para estar a la par de los demás e irónicamente huyendo del estrés del día a día hacia el estrés de una playa en la cual no cabe ni una aguja. Los que lean esto recuerden: lo realmente importante para vivir es disfrutar de momentos agradables con la familia. Es lo único que te llevas de este mundo.
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