"... ¡pague su pasaje completo! (...) ¡estas viejas si son cómodas!", ¡loca!" gritos, gritos, gritos... todas expresiones de hombres que no se acuerdan que tienen vida gracias a una mujer que- desde el vientre- los cuidó, los ciuda y cuidará toda la vida, y que después se encuentran a otras que deciden amarlos y compartir el resto de sus días con ellos. Es terrible para una salir a la calle y oír frases desagradables como esas. ¡Y lo peor es que sucede en la calle y en la casa! ¿Qué pasará por sus cabezas cuando, en medio de la amargura, dicen esas cosas a seres conocidos y desconocidos?
Toda esta maraña de letras que salen de mis dedos tienen su razón. Un episodio vivido en un autobús, cuya finalidad es trasladar a los seres humanos a diversos lugares, pero que son conducidos por seres con mentes frías y sentimientos congelados, que no se dan cuenta que reciben un beneficio por el servicio que prestan y se creen con el derecho de agredir a cuanta persona necesite utilizar el mismo. Es más común ver y oír ciertas expresiones hacia las mujeres- jóvenes o ancianas- víctimas del salvajismo machista sobre ruedas.
¿Será que a ellos los trajo al mundo un cuervo? Porque no creo que haya sido una cigüeña (tienen un aspecto más cordial) y mucho menos una gran mujer que dió todo por ellos. Sería bueno recordarles su orígen cada vez que osen usar como latigo esas frases.
Que me disculpen aquellos que, por el contrario, se levantan antes de que salga el sol a alumbrar la ciudad, soportan un monton de situaciones, sólo para brindar amablemente un servicio y llevar el pan a su casa. Es admirable su trabajo. Y aquellos que les molesta vivir en la tranquilidad y son felices agrediendo a quienes tienen al lado, piénsenlo, no vale la pena pasarse los días en eso. Más allá de la existencia de leyes que regulen nuestras vidas, pensemos en vivir con paz, sólo así se logra la felicidad y se retiran las piedras que no nos dejan transitar libremente los caminos.
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